Después de 26 años de matrimonio el periodista denunció a su esposa en vivo.
"Hay cosas que no se perdonan Garibotti". Paulo Kablan no tuvo tapujos en reconocer en vivo que su mujer le es infiel. Ante la sorpresa de sus compañeros el periodista explicó que no era la primera vez que le pasaba, pero que todo tiene un límite.
Su esposa lo recibió con el almuerzo listo, pero con un sólo plato en la mesa. Esto a Paulo le llamó la atención, pero decidió continuar con su rutina. Cuando estaba por ir a darse una ducha, deshizo sus pasos y regresó a la cocina donde se topó con la peor escena.
La Garibotti se había comprado una porción de sushi sólo para ella y no lo tuvo en cuenta. Pero también llegó a encontrarle chocolates escondidos en su guardarropas. ¡Gravísimo delito culinario!